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Luis Eduardo Gutiérrez Rojas

September 5th, 2022

La Colombia de Petro: ¿Hacia una nueva política industrial?

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Estimated reading time: 5 minutes

Luis Eduardo Gutiérrez Rojas

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La Colombia de Petro: ¿Hacia una nueva política industrial?

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In this Spanish-language translation of an article written in English for the ID Blog, MSc Development Studies student Luis Eduardo Gutiérrez Rojas analyses key policies being implemented by newly elected Colombian president Gustavo Petro on issues including industrial development and innovation, poverty alleviation and inequality.
The English-language version is available to read here.
El estudiante de la maestría en estudios de desarrollo, Luis Eduardo Gutiérrez Rojas, analiza las políticas que el nuevo presidente de Colombia, Gustavo Petro, piensa implementar para promover el desarrollo de la industria, la innovación para la sofisticación, así como para reducir la pobreza y la desigualdad.

“No existe una política industrial en Colombia, desde hace décadas. Tenemos que construir una política industrial porque es en la producción donde se genera la riqueza”. Con estas palabras, Gustavo Petro, el nuevo presidente colombiano que asumió el cargo el pasado siete de agosto, se dirigió a la Asociación Nacional de Empresarios de Colombia en su séptimo congreso. Esta reunión fue crucial para el futuro de la economía colombiana.

Tomando como ejemplo el éxito del desarrollo de Corea del Sur en el siglo XX, el presidente argumentó que Colombia necesita crear una nueva política industrial que supere los fracasos del modelo neoliberal. Sin embargo, el mandatario dijo que la nación enfrenta varios desafíos que deben abordarse lo antes posible: los bajos niveles de productividad; la desigualdad y la pobreza, que obstaculizan el desarrollo; y las bajas capacidades institucionales para la innovación que tiene el país.

President Gustavo Petro in his first meeting with the National Bussiness Association.
El presidente Gustavo Petro en su primera reunión con la ANDI, Asociación Nacional de Empresarios. Source: Elpais.com.

El nuevo presidente recibe un país en recuperación de los efectos de la pandemia del COVID-19. En 2021, el PIB creció más de 10%, y para 2022 la proyección es de una tasa del 12%, una de las más alta de la región latinoamericana. El empleo también está mostrando signos de recuperación: en 2020, la tasa cerró en el 16%, y para el primer trimestre de 2022, se había reducido al 11%. Sin embargo, esta tasa podría no ser sostenible y el incremento es parte del proceso de recuperación.

Este artículo analizará los de los mayores desafíos señalados por el nuevo presidente.

Productivity 

En el último Informe Regional de Desarrollo Humano 2021 del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), se argumentó que América Latina está atrapada en un círculo vicioso de alta desigualdad, bajo crecimiento económico y baja productividad. Colombia no escapa a esta realidad: según datos del Banco Mundial, entre 1960 y 1980, el PIB creció 5,32% en promedio, mientras que en el período comprendido entre 1990 y 2019, la tasa fue de 3,4%.

La trampa se produce principalmente por tres factores: la violencia, la concentración de poder por parte de algunos grupos económicos y políticos, y la ineficacia de los sistemas de protección social. Los gobiernos de la región, incluida Colombia, han estado abordando estos problemas por separado, formulando políticas fragmentarias, planes a corto plazo y programas ineficientes con limitados resultados.

Inequality and poverty

La reducción de la pobreza en Colombia ha sido insatisfactorio desde 2012, cuando el indicador era del 40%. La pandemia de COVID-19 aumentó la pobreza al 42,5%, y solo en 2021 volvió al 39,3%. Aunque la tendencia es positiva, las estadísticas muestran un ritmo lento de reducción de la pobreza y una amplia proporción de colombianos en dicha condición (aproximadamente 20 millones de personas).

Con la desigualdad, la situación es aún menos alentadora. El país ha sido el segundo más desigual de América Latina después de Brasil en los últimos años, y la pandemia del COVID-19 agravó esto. De un índice GINI de 0.49 en 2017, el número aumentó a 0.54 en 2020 y ahora se ubica en 0.52. Una vez más, aunque el escenario muestra signos de mejora, el optimismo debe ser cauteloso.

Institutional capacities for innovation

Petro ha sido claro al argumentar que un punto clave en la nueva política industrial es la promoción de la innovación como pilar del desarrollo. A pesar de ser una de las economías más grandes del continente, Colombia sigue siendo altamente dependiente de las exportaciones de materias primas. Según el Atlas de Complejidad Económica elaborado por la Universidad de Harvard, el país es uno de los menos complejos y tiene una estructura económica basada principalmente en minerales (Petróleo y Carbón). Además de eso, es una de las naciones menos innovadoras según el Índice Mundial de Innovación elaborado por la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual, (WIPO por sus siglas en inglés), siendo sexto en la región por detrás de países como México, Chile o Brasil.

One of the key points of the president's discourse was the "new industrial policy". Source:
Uno de los puntos clave del discurso del presidente fue la necesidad de lo que él denominó una “nueva política industrial” para Colombia. Source: Investopedia.

El https://data.worldbank.org/indicator/GB.XPD.RSDV.GD.ZS?locations=CO-OE gasto en investigación y desarrollo se encuentra entre los más bajos: solo el 0,3% del PIB en la última década, en comparación con la media de la OCDE que fue de casi 3%. El número total de investigadores por millón de personas involucradas en la innovación es de solo 88 en comparación con el promedio de la OCDE de 4,146. Las nuevas patentes son solicitadas principalmente por no residentes y la tasa es muy inferior a la de las naciones desarrolladas. Por último, los Sistemas Nacionales de Innovación han fracasado en la promoción de vínculos entre diferentes sectores e instituciones.

Conclusions: towards a new integral industrial policy?

El nuevo gobierno ha propuesto varias medidas para tratar de romper la trampa e impulsar una nueva iniciativa de industrialización. En cuanto a la productividad, el mandatario afirmó que el Estado necesita retomar un papel central en la planificación de la industria, alcanzando lo que Mazzucato ha llamado “el Estado emprendedor”. De hecho, el gobierno quiere establecer misiones con actores privados para promover la coordinación institucional.

Para la desigualdad y la pobreza, el presidente afirmó que la protección social debe avanzar lentamente hacia el universalismo. Una de las primeras acciones propuestas es la creación de una Renta Básica Universal para mayores de 65 años. Otra medida es la reforma tributaria que, según el ministro de hacienda, apunta a promover la progresividad para reducir el coeficiente GINI a 0,49 y la pobreza en un 4%. Algunos de los cambios son: impuestos a dividendos, a salarios superiores a 10 millones de pesos mensuales (USD 2.400), a pensiones altas, a bebidas azucaradas, y la reducción de subsidios a la gasolina, entre otros.

El ministro de hacienda y crédito público, José Antonio Ocampo, fue secretario ejecutivo de la Comisión Económica para América latina y el Caribe, CELAC, una de las principales organizaciones promotoras del modelo desarrollista en el siglo XX.. Source: Bloomberg.

Sobre la innovación, el presidente ha destacado la importancia de tener una perspectiva amplia. Esto implica considerar la innovación no solo como Investigación y Desarrollo, sino como un proceso interactivo entre actores con diferentes roles, centrado en el aprendizaje y el desarrollo de capacidades. Una vez más, el papel del Estado es esencial para fortalecer instituciones como el Consejo Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación, o el recientemente creado Ministerio de Ciencia.

A pesar de la “nueva política industrial”, no es del todo correcto decir que Colombia no ha tenido ninguna iniciativa industrial. Desde su apertura económica en 1990, el país ha venido implementando Políticas de Desarrollo Productivo sectoriales y regionales para impulsar la competitividad. Estas iniciativas han permitido un entorno institucional robusto donde el Estado y los actores privados interactúan para la formulación de políticas. Sin embargo, el rol del Estado ha sido reducido a un papel de proveedor de servicios y no de coordinador. No obstante, los resultados de dichas iniciativas dejan muchas preguntas por responder: en 1976, el sector manufacturero fue del 24% del PIB, en comparación con el 12% en 2021; en los últimos 20 años, el crecimiento anual de este sector ha sido del 3,24%, mientras que para el período 1966 – 1980 fue del 6%; la creación de empleo en la industria se ha estancado desde 1991 con el 20% del empleo total,  mientras tanto, el empleo en los servicios ha aumentado un 12%.

Hay un largo camino por delante para que el primer gobierno de izquierda formule e implemente nuevas iniciativas de industrialización, la innovación y la reducción de la pobreza. Esta nueva administración está tomando señales de la filosofía desarrollista que impulsó la política industrial en América Latina del siglo XX, sin embargo, debe adaptarse para enfrentar los nuevos desafíos de la década de 2020.


The views expressed in this post are those of the author and in no way reflect those of the International Development LSE blog or the London School of Economics and Political Science.

About the author

Luis Eduardo Gutiérrez Rojas

Luis Eduardo Gutiérrez Rojas is a political scientist and an MSc Development Studies alum from the Department of International Development at LSE. Currently, he is a political risk analyst in a global London-based consultancy firm. His research areas are: innovation policy; economic development; public policies; and democracy in Latin America.

Posted In: Current affairs | Inequality | Political Economy of Development

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